¿Cómo enseñar a nuestros hijos a tomar buenas decisiones cuando no estamos con ellos?
No podremos estar siempre a su lado. Por eso necesitamos formar algo que pueda acompañarlos cuando nosotros no estemos.
Cuando nuestros hijos son pequeños, muchas de sus decisiones pasan por nosotros.
Les decimos cuándo cruzar la calle, qué pueden comer, cuánto tiempo pueden utilizar una pantalla, dónde pueden ir o qué cosas todavía no están preparados para hacer.
Pero crecen.
Y poco a poco aparecen espacios en los que mamá y papá ya no están presentes.
Y entonces descubrimos una de las grandes realidades de la crianza:
No podemos controlar todas las decisiones de nuestros hijos, pero sí podemos trabajar desde hoy en aquello desde donde aprenderán a decidir.
Ese es uno de nuestros grandes objetivos como padres. No solamente conseguir que hagan lo correcto cuando estamos mirando.
Queremos ayudarles a desarrollar criterio, discernimiento, convicciones y un pensamiento formado a la luz de la verdad de Dios.

